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Ante sequía, Italia declara estado de emergencia en cinco regiones del norte

Para hacer frente a la sequía que azota la llanura del Po, el Gobierno italiano declaró este lunes el estado de emergencia en cinco regiones del norte (Emilia-Romagna, Friuli-Venezia Giulia, Lombardía, Véneto y Piamonte) y anunció la liberación de 36,5 millones de euros.

La península italiana se enfrenta a una ola de calor inusualmente temprana acompañada de escasez de lluvias, especialmente en la llanura agrícola del Po, golpeada por su peor sequía en 70 años.

El Consejo de Ministros aprobó, este lunes, el establecimiento del estado de emergencia en Emilia-Romagna, Friuli-Venezia Giulia, Lombardía, Véneto y Piamonte hasta el 31 de diciembre, anunció el Gobierno en un comunicado de prensa.

El estado de alarma tiene por objeto otorgar «medios y facultades extraordinarias» para asegurar la ejecución de las intervenciones urgentes necesarias para garantizar la seguridad ciudadana, la reparación de los daños sufridos en los bienes públicos y privados y las normales condiciones de vida de la población. Italia ha anunciado la liberación de un fondo de 36,5 millones de euros.

El anuncio se produce un día después de que al menos siete personas murieran tras el derrumbe de un glaciar en los Alpes italianos, «sin duda» relacionado con el calentamiento global, según el primer ministro Mario Draghi.

Medidas restrictivas anunciadas en Verona y Milán

Según el mayor gremio agrícola del país, Coldiretti, la sequía amenaza más del 30% de la producción agrícola nacional y la mitad de las haciendas de la llanura del Po, donde se produce en particular el jamón de Parma.

El Po representa la mayor reserva de agua de la península, gran parte de la cual es utilizada por los agricultores.

Los lagos Maggiore y Garda también muestran niveles de agua más bajos de lo normal para esta época del año, mientras que más al sur el nivel del Tíber que cruza Roma también ha bajado.

En los últimos días, varios municipios han anunciado medidas restrictivas: Verona, una ciudad de un cuarto de millón de habitantes, ha racionado así el uso del agua potable, mientras que Milán ha decidido cerrar sus fuentes decorativas.

Otra consecuencia de la sequía: la producción de energía hidroeléctrica ha caído considerablemente, mientras que las instalaciones hidroeléctricas, ubicadas en su mayor parte en los macizos montañosos del norte de Italia, producen cerca del 20% de la energía de este país.

Con AFP