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Covid-19: ¿Francia pronto obligada a destruir más de 30 millones de dosis?

¿Han pedido las autoridades francesas demasiadas vacunas contra el covid? Surge entonces la duda de que según los datos comunicados por la Dirección General de Salud a El expreso, las autoridades sanitarias todavía tendrían 1,85 millones de botellas de Moderna y 1,7 millones de botellas de Pfizer. Eso es más de 30 millones de dosis de vacuna que se pueden inyectar.

Sin embargo, tal y como apunta la revista, el número de inyecciones diarias, unas 20.000 en los últimos días, se ha reducido significativamente. Sobre todo, si el gobierno se está preparando para lanzar una nueva campaña de vacunación, en la gran mayoría de los casos no son estas dosis las que se utilizarían.

De hecho, para esta campaña de retirada, la Alta Autoridad Sanitaria (HAS) ha recomendado utilizar una de las tres vacunas adaptadas a las subvariantes de Omicron (dos de Pfizer/BioNTech, una de Moderna), recientemente aprobadas por la Agencia Europea del Medicamento. A fines de septiembre, el ministro de Salud, François Braun, también insistió en France Info, para explicar que este retiro “no era para toda la población”. “La Alta Autoridad de Salud ha sido clara y sigue diciendo que se vacune a las poblaciones objetivo”, dijo, y explicó que la dosis adicional de vacuna se recomendó para personas con riesgo de una forma grave de la enfermedad y para profesionales de los sectores de la salud. y médico-social.

Las llamadas vacunas de “primera generación” de Pfizer y Moderna, por lo tanto, no deben usarse como una prioridad en esta campaña de retiro, sino para “vacunaciones primarias”, explicó la Dirección General de Salud aEl expreso. No obstante, “a corto plazo, las vacunas clásicas se mantendrán inyectadas hasta la llegada de las nuevas vacunas bivalentes. Además, estas vacunas bivalentes sólo han recibido autorización de comercialización en el marco del refuerzo vacunal. Por lo tanto, el stock de vacunas convencionales permitirá mantener el acceso a la vacunación primaria”.

¿Qué hacer con estos millones de dosis que no se pueden vender? Preguntado por la revista, el director de actividad de vacunas de Pfizer Francia, David Lepoittevin, tiene una solución: entregarlas en países con baja tasa de vacunación. “Puede ser interesante, como ya ha hecho el Gobierno en varias ocasiones, en grandes volúmenes, enviar donaciones de vacunas a determinados países”, argumentó, recordando de paso que “no se debe demorar, porque estas dosis deben tener un vida útil muy corta”.

Ante un problema similar, Suiza se vio obligada a destruir 10,3 millones de dosis de la vacuna Moderna contra el Covid-19. El Ministerio de Sanidad de Suiza anunció el 1 de octubre que no tenía otra opción, ya que se había llegado a la fecha de caducidad de las vacunas. Según el sitio de información Beobachter, el costo de las dosis que serán destruidas asciende a unos 280 millones de francos suizos, o 294 millones de euros.