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Hungría pospone la ratificación de la adhesión de Suecia y Finlandia a 2023 – RT en francés

Mientras la Comisión Europea amenaza con congelar miles de millones de euros en fondos de la UE, Budapest ha anunciado el aplazamiento de la ratificación de la adhesión a la OTAN de Suecia y Finlandia. La oposición pro-Bruselas clama por “chantaje”.

Suecia y Finlandia tendrán que esperar al menos hasta febrero de 2023 antes de unirse a la OTAN. Al contrario de lo que había anunciado inicialmente, Hungría no ratificará la adhesión de los dos países escandinavos a finales de 2022.

El 24 de noviembre, al margen de una cumbre del Grupo de Visegrad en Kosice (Eslovaquia), el primer ministro húngaro, Viktor Orban, declaró que el parlamento de su país votaría sobre este tema «durante la primera sesión» en 2023. .

Hungría ha argumentado que existe un impasse legislativo debido a la serie de medidas anticorrupción que votará el Parlamento ante los temores sobre este tema de la Comisión Europea, que bloquea parte de la financiación destinada al Estado miembro. Al considerar insuficientes las reformas emprendidas hasta ahora por Budapest para reforzar el Estado de derecho y la lucha contra la corrupción, Bruselas anunció el 24 de noviembre que podría congelar 13.000 millones de euros de fondos comunitarios destinados a Hungría.

Un «chantaje», a los ojos de la oposición húngara

Con el pretexto de la intervención rusa en Ucrania, Finlandia y Suecia presentaron en mayo una candidatura conjunta para unirse a la Alianza Atlántica, dando así vuelta atrás a décadas de no alineamiento. Sin embargo, estas adhesiones, que Rusia ha condenado, deben ser aceptadas por unanimidad por los treinta estados miembros de la OTAN. Hasta ahora han sido ratificados por todos, con la excepción de Turquía y Hungría.

«Los finlandeses y los suecos son nuestros aliados y, así como podemos contar con nuestros aliados, ellos también pueden contar con nosotros», declaró a principios de noviembre Gergely Gulyas, jefe de gabinete del primer ministro Viktor Orban, afirmando que «no tener objeciones» a estas membresías.

La oposición ha exigido en reiteradas ocasiones que el tema se incluya en la agenda del Parlamento, petición rechazada sistemáticamente por la mayoría parlamentaria. Los socialistas denunciaron «una decisión incomprensible», mientras que la formación liberal Momentum acusó al Gobierno de «chantaje» hacia Bruselas.