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La Luz se prepara para un nuevo auge en la reparación de plataformas marinas

Se ha reactivado de nuevo la búsqueda de petróleo en alta mar. El aumento de la demanda mundial de crudo y la guerra en Ucrania hacen subir los precios y vuelven rentable la extracción en aguas profundas. El mundo avanza hacia la descarbonización pero hasta que no se logre, en este periodo transitorio, el crudo seguirá siendo el combustible ‘estrella’.

El cambio de situación provoca
muchas plataformass que llevan años parados, tras la crisis de 2015, esperando tiempos mejores en diferentes puertos del mundo, como Las Palmas,
están recibiendo contratos para iniciar la prospección y extracción de crudo y gas, que es un combustible en auge.

Se espera que en los próximos meses se realicen labores de reactivación de las siete plataformas que llevan años hibernando
en el muelle Reina Sofiaalgo que
atacará el poderoso sector naval de Canarias, formado por Astican y Repnaval, apoyado por numerosos talleres en el puerto. En el Reina Sofía hay otros dos que ya están en proceso de puesta a punto. Además de estos trabajos, los astilleros La Luz se preparan para atender la llegada de plataformas petroleras que están trabajando en la zona durante todo el año y que requieren reparaciones y mantenimiento.

La Luz está en la zona de influencia del ‘triángulo dorado’

El saber hacer de las empresas portuarias, el reconocimiento internacional que se han ganado a lo largo de los años y la proximidad a la zona donde operan estas plataformas
anticipa un 2023 muy activo en el sector naval de La Luz.

La consultora Westwood Global Energy Group califica como
«triangulo Dorado» la zona que discurre en el Atlántico entre México, Brasil y África, donde se concentra la extracción de crudo en aguas profundas con grandes buques perforadores y que es la
cuenca hidrográfica de Las Palmas.

Un dato que destaca la reactivación del ‘offshore’ es la subida del precio de los contratos.
En 2019 se alquilaba una plataforma por 200.000 euros al día, este año ha subido a 400.000 y se espera que en 2025 supere el medio millón de euros. Además, los armadores, afectados por la crisis de los últimos años, están pidiendo a las petroleras un anticipo del 80% del coste de la reactivación y se está pagando.

La Luz ofrece numerosas ventajas para atraer a los armadores

Un añadido que tiene Las Palmas y que permite que este puerto tenga ventaja en este renacer del ‘offshore’ es que el
empresa Kongsberg (antes Rolls Royce Marine y que opera en La Luz asociada a Astican) cuenta con un almacén de más de 60 ‘thrusters’ (hélices de plataforma) en la zona portuaria, que son necesarios tanto para los barcos ‘offshore’ que se van a reactivar como los que operan en la zona. “O se instalan en Las Palmas o se envían a otra parte del mundo con personal canario implicado para su colocación”, indica.
el presidente de Astican, Germán Suárez, quien se muestra muy optimista sobre la marcha del sector naval este año en La Luz.

Los astilleros y talleres de Las Palmas también esperan un alto volumen de trabajo para todo tipo de buques, como ha ocurrido en 2022, que ha sido un año “muy positivo”. “Puede que estemos ante un buen ciclo”, dice Suárez.

Aunque el
precio de flete del contenedor ha disminuido este año respecto a 2022 debido al paro de actividad en China por la celebración del Año Nuevo del país, se espera que se mantengan elevados. Él
falta de barcos en el mercado y que, a priori, no parece que vaya a solucionarse, ya que los armadores están a la espera de saber cuál es el combustible más recomendable para construir nuevos barcos,
destaca los precios. En este contexto, los armadores optan por puertos de reparación con costos más altos pero cercanos a la zona donde trabajan para acortar los días de varamiento y mantenerlos inactivos el menor tiempo posible. “Aquí lo importante es el costo de oportunidad y no tener el barco parado con fletes altos”, dice.