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Manifestantes antigubernamentales de Cuba condenados a hasta 30 años tras las rejas

“Se acusa a los ciudadanos de cometer y provocar graves disturbios y actos de vandalismo, con el propósito de desestabilizar el orden público, la seguridad colectiva y la tranquilidad ciudadana”, dijo la Corte Suprema.

En julio pasado, cientos de cubanos en todo el país desafiaron al gobierno y salieron a las calles contra la escasez crónica y la falta de libertades básicas.

A pesar de los pedidos generalizados de amnistía después de las protestas, el gobierno cubano ha sido duro con los manifestantes, imponiéndoles largas sentencias de prisión.

Poco después de que comenzaran las protestas, la policía y las fuerzas especiales fueron de puerta en puerta buscando a los participantes.

Desde entonces, los tribunales cubanos han juzgado a cientos de manifestantes en juicios masivos que han sido criticados por observadores internacionales por su falta de transparencia y debido proceso.

“Arrojaron piedras y botellas a varios funcionarios, agentes del orden, instalaciones de la Policía Nacional Revolucionaria, patrulleros; volcaron una moto y carros… y causaron lesiones a otras personas y graves daños materiales”, se lee en el comunicado de la Corte Suprema.

Manifestantes antigubernamentales de Cuba condenados a hasta 30 años tras las rejas

Las protestas, del 11 al 12 de julio, se extendieron rápidamente por toda la isla cuando los cubanos desafiaron abiertamente al gobierno comunista, que culpa a las sanciones de Estados Unidos de los problemas económicos de Cuba, como no se había visto desde la revolución de 1959.

Los cubanos corearon «libertad» en las protestas del año pasado, mostrando su rabia por la escasez de alimentos, medicamentos y electricidad cuando los casos de Covid-19 se dispararon en el país.

En La Habana, un equipo de CNN fue testigo de cómo agentes de policía arrestaban a la fuerza a manifestantes y los arrojaban a la parte trasera de camionetas. También hubo enfrentamientos violentos, en los que los manifestantes volcaron un coche de policía y arrojaron piedras a los agentes.

Aquellas protestas -y ahora los juicios- marcan un antes y un después en la historia de la isla para muchos cubanos. Algunos de los familiares de los manifestantes dicen que a pesar de los juicios masivos y las duras sentencias, el resentimiento contra el gobierno seguirá latente.