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Para Marine Le Pen, Francia debe dejar de entregar armas Caesar a Ucrania – RT en francés

Para el presidente del grupo Agrupación Nacional en la Asamblea, «todo el material que [la France] hoy las transferencias a Ucrania son equipos que [lui] falta». Esto representa, según ella, “un riesgo” para su seguridad interna.

Cuando se le preguntó en CNews el 23 de noviembre si París debería dejar de entregar armas Caesar a Kyiv, la presidenta del grupo Agrupación Nacional en la Asamblea, Marine Le Pen, respondió: “Sí, creo que sí”. Dieciocho cañones autopropulsados ​​Caesar, buque insignia de la artillería francesa, con un alcance de 40 kilómetros, han sido enviados a Ucrania y otros seis podrían seguirlos próximamente.

“Ayudar a Ucrania en la medida de lo posible es honorable, pero no podemos hacerlo a expensas de nuestra propia seguridad, la seguridad de nuestro propio pueblo”, dijo el finalista en las últimas elecciones presidenciales.

“Todo el equipo que estamos transfiriendo a Ucrania hoy es equipo del que Francia carece. [et] entregar equipo pesado, que necesitan nuestros ejércitos, está debilitando y poniendo en riesgo nuestra seguridad interna”, advirtió.

Le Pen aboga por apoyar a Ucrania según las capacidades francesas

«Parece que hoy no estamos en condiciones de llevar a cabo [la guerre] acorde con la eficiencia que debe tener nuestro ejército, su saber hacer, sus capacidades humanas”, argumentó. Sin embargo, Marine Le Pen dijo que estaba a favor de la transmisión de «saber hacer, entrenamiento, equipos de protección, chalecos antibalas» al ejército ucraniano.

Además de la entrega de cañones César, el ministro de las Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu, anunció el 15 de octubre en una entrevista con JDD que soldados de Ucrania pronto serían asignados a unidades francesas durante varias semanas. También hizo saber que Francia estaba estudiando “la entrega de misiles tierra-tierra como el LRU (lanzacohetes múltiple)».

La acumulación de ayuda militar prometida y entregada a Kyiv desde el 24 de febrero por las potencias occidentales rondaría ya los 41.000 millones de euros, incluidos 200 millones de Francia.