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Schroeder, excanciller aliado de Putin, demanda al parlamento por pérdida de asignación |  Mundo |  edición en inglés

Berlín, 12 ago (EFE) – El excanciller alemán Gerhard Schroeder ha demandado al Bundestag, el parlamento federal del país, después de que le retiraran la dotación pública para su cargo en medio de la avalancha de críticas que enfrenta por sus vínculos con el presidente ruso, Vladimir Putin.

Schroeder afirma que la eliminación de estos beneficios es «ilegítima» y que no se le ha dado la oportunidad de defenderse, dijeron los abogados del político a la televisión pública NDR.

La administración parlamentaria decidió en mayo suprimir algunos de los privilegios que recibe Schroeder como ex canciller, entre ellos la dotación de personal y mantenimiento de su despacho, cuyos gastos ascendieron el año pasado a 419.000 euros.

Schroeder, en el poder entre 1998 y 2005, se ha convertido en una figura muy controvertida por sus vínculos con Putin, de los que deriva la actual dependencia energética de Alemania respecto de Rusia.

La dirección del Partido Socialdemócrata (SPD) le ha instado en reiteradas ocasiones a poner fin a la relación e incluso le ha «invitado» a abandonar sus filas si no lo hace.

En varias declaraciones, el socialdemócrata dice que «lamenta» la guerra de Ucrania, sin condenar a Rusia, ha defendido su relación con Putin e incluso ha criticado la línea del actual Gobierno alemán hacia Moscú.

Como canciller alemán, Schroeder y el presidente ruso se convirtieron en aliados políticos y amigos, lazos que se forjaron durante sus siete años al frente de la potencia económica europea.

El fruto más visible de sus estrechos vínculos fue la construcción del gasoducto germano-ruso Nord Stream, pactado entre Berlín y Moscú en 2005, poco antes de que perdiera frente a la conservadora Angela Merkel.

A los pocos meses de esa derrota, ocupó cargos en juntas directivas relacionadas con el oleoducto. Esta supuesta «puerta giratoria» ya era un tema complejo para el SPD en ese momento y ahora se ha visto agravado por la guerra en Ucrania.

En medio de fuertes presiones, Schröder renunció en mayo a sus cargos en el consorcio petrolero ruso Rosneft, cuyo directorio presidía desde 2017, y a su nominación para unirse al de Gazprom.

El excanciller, sin embargo, sigue defendiendo sus vínculos con Putin, con quien se ha reunido en Moscú al menos en dos ocasiones en los últimos meses, supuestamente para mediar.

Ni su partido ni el canciller Olaf Scholz, también socialdemócrata, apoyan estos supuestos intentos de mediación. EFE

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