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Se necesitan 16.000 nuevas viviendas asequibles

Luis Martín, presidente de la asociación de desarrolladores Proinba, estima que al menos 16.000 nuevas viviendas asequibles se necesitan en Baleares- los de precio entre 200.000 y 300.000 euros. El problema es, dice, que «no hay».

La razón principal de esto es familiar: escasez de tierra a un precio económicamente viable para poder construir y poner inmuebles en el mercado. Aun así, Martín cuestiona por qué hay «falta de actuación» por parte de las administraciones públicas y también por qué «la tramitación es tan lenta».

El suministro del Govern Balear de vivienda pública «no es suficiente, es una gota en el océano». La vivienda protegida VPO, apunta, está siendo utilizada para «casos de emergencia». “Durante el primer y segundo trimestre de 2022, esta fue la región donde se crearon menos viviendas públicas”. El motivo, una vez más, fue la falta de suelo a precios asequibles.

Otro factor que hace que el precio de la vivienda sea tan alto es la demanda de compradores extranjeros. Martín dice que no solo buscan segundas residencias, ya que ahora hay demanda de departamentos y villas para vivir permanentemente. Las principales localizaciones son junto al mar, con precios que van desde los 500.000 euros hasta los dos millones en el caso de los apartamentos y entre los dos y los cinco millones de euros para las villas.

Aunque el Banco Central Europeo ha estimado que precios de la vivienda caerá un nueve por ciento en los próximos dos años, Martín duda que así sea en Baleares. «Puede haber un cierto enfriamiento del mercado y una estabilización de los precios, pero no se prevé una caída».

Natalia Bueno, de la asociación de agentes inmobiliarios API, cree que “si la inflación sigue subiendo, veremos los intereses hipotecarios en niveles que teníamos en la década de 1990; adquirir una primera vivienda será inasequible«. «Las rentas seguirán subiendo por la dificultad de poder comprar, mientras que seguirá habiendo inversores que adquieran pisos para alquilar. Si le sumamos la baja oferta de obra nueva, todo indica que los precios no bajarán, a menos que haya otra catástrofe que haga que la gente pierda su trabajo, ponga sus casas en venta y se encuentre sin compradores para ellas”.

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