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Villarreal sorprende al ogro Bayern Múnich, en tiempo prestado

El Bayern de Múnich está de préstamo. El ogro alemán fue empujado sobre el césped de Petit Poucet, Villarreal, este miércoles en la ida de cuartos de final de la Champions League. Un rápido gol de Arnaut Danjuma hizo feliz al Submarino Amarillo. Los bávaros tendrán que recomponerse en el partido de vuelta a toda costa, el 12 de abril en el Allianz Arena, para aspirar a alcanzar los cuartos de final.

Estupor en el cielo despejado -hasta la noche del miércoles 6 de abril- del Bayern de Múnich. El gigante alemán perdió tras su partido en el estadio de la Cerámica, guarida del Villarreal. Este partido de ida de cuartos de final no tardó en acabar mal para los campeones alemanes, que nunca habían perdido contra estos españoles.

El Bayern se arrodilló en el minuto 8, cuando Arnaut Danjuma desvió un remate de Dani Parejo a las porterías de Manuel Neuer, indefenso. Un gol que sacudió la serenidad de los muniqueses, ahora obligados a marcar en casa para clasificarse.

Irreconocibles sobre el césped de Cerámica, antes conocido como El Madrigal, los seis veces ganadores de la C1 no enmarcaron su primer gol hasta el minuto 66, cuando acababan de sacudir la red ocho veces en campeonato. Resultado: los alemanes están a las puertas de otra eliminación en cuartos de final de la Champions League, un año después de ser estrenados en este estadio por el PSG.

El Bayern ve así finalizada su buena racha de 25 partidos consecutivos de C1 sin derrota fuera de casa ante el mago Unai Emery. El último revés se remonta a septiembre de 2017. En ese momento, el técnico vasco estaba al frente del PSG y había abofeteado el 3-0 de Múnich, lo que acabó provocando la destitución de Carlo Ancelotti de la noche a la mañana.

Más que el resultado, aún en gran medida subsanable, es más bien la forma lo que tiene motivos para preocupar a Julian Nagelsmann, el actual técnico bávaro.

Bayern bajo el agua

Joshua Kimmich y sus compañeros se vieron abrumados por las amenazas de los jugadores del Villarreal, invitados sorpresa de estos cuartos y totalmente desinhibidos, un año después de conquistar la Europa League ante el Manchester United. Justo antes del descanso (41º), Francis Coquelin pensó que había doblado la ventaja, cuando su centro fallido desde la izquierda acabó en la pequeña portería alemana, pero el árbitro anuló el gol del francés -con la ayuda de sus asistentes de vídeo- por un posición anterior de fuera de juego.

Y en la vuelta del vestuario, el Submarino Amarillo siguió aterrando a Neuer, con tres ocasiones de Gerard Moreno: en el 53, su disparo lejano desde la izquierda se estrelló en la base del poste izquierdo. En el 57, su recuperación fue contrarrestada por Alphonso Davies. Y en el 62, su globo tras un error de recuperación de Neuer no encontró el marco, solo. Es en este momento que «¡Si, se puede!» (¡Sí, podemos hacerlo!», en español), comenzó a descender de las gradas.

En medio de estas olas amarillas, el Bayern probó suerte. En el 50, un derechazo de Serge Gnabry pasó por delante de todos antes de rozar el poste, alertando por primera vez a Geronimo Rulli. Y en el 66, el portero argentino capturó con facilidad el primer disparo a puerta de los bávaros, fichado por Davies.

Danjuma, héroe atípico

La historia es bonita para Arnaut Danjuma: hace un año, el delantero internacional holandés de 25 años todavía jugaba en el Bournemouth, en la segunda división inglesa. Cedido al litoral valenciano por 23,5 millones de euros el pasado verano, ya suma seis goles en Champions, convirtiéndose en nueve partidos en el máximo goleador de la historia del Villarreal en esta competición.

«Es un delantero muy peligroso, muy rápido y con buenos movimientos», ya desconfiaba Nagelsmann este martes en rueda de prensa.

Qué traer de vuelta el dulce recuerdo de la epopeya de 2006 para el ‘Submarino Amarillo’: el Villarreal, novato en la Champions, había subido entonces a semifinales, llevado por Diego Forlán y Juan Román Riquelme, antes de fallar un penalti. fallado por este último en el último minuto del partido de vuelta contra el Arsenal.

El próximo martes, tocará a los bávaros jugar a los sepultureros, para evitar empezar a enterrarse.

Con AFP